¿PORQUE NO HAY NADA COMO LA LECHE?
Por Alyssa Greenstein, RD, LD/N
A veces las personas me preguntan si pueden satisfacer sus necesidades nutritivas con productos no-lácteos. ¿La respuesta? Sí, es posible, pero no es fácil y se necesita tener un gran apetito.
Por ejemplo, uno necesitaría comerse ocho porciones de espinaca o un poco más que dos porciones de brócoli para obtener la misma cantidad de calcio que tiene un vaso de leche. Aunque a mí me encantan los vegetales, me quedo con un vaso de leche de donde obtengo el calcio que necesito.
Otros alimentos, tales como el salmón, los frijoles (pintos y rojos) y las tortillas de maíz, proveen calcio de manera natural. Sin embargo, estos alimentos también tienen una menor “disponibilidad biológica de calcio” y, por lo tanto, uno tendría que comerlos en grandes cantidades para poder obtener la misma cantidad de calcio que ofrece un vaso de leche. ¡Esto no resulta razonable para la mayoría de los niños, ni para los adultos!
La verdad es que pocos alimentos no-lácteos contienen la misma cantidad de calcio natural y otros nutrientes esenciales que contienen la leche, el yogur y el queso. Los alimentos lácteos son fuente de proteína, potasio, fósforo, vitaminas A, D y B12, riboflavina y niacina.
¿Aún está considerando un sustituto para la leche? Tome en cuenta que ocho onzas de leche proveen:
- El potasio equivalente a una banana pequeña.
- El magnesio equivalente a una taza de espinaca cruda.
- La Vitamina A equivalente a dos zanahorias pequeñitas.
- El fosforo equivalente a una taza de frijoles rojos.
- La Vitamina D equivalente a tres onzas y media de salmón cocido.
A veces, la leche es llamada “el alimento más perfecto de la naturaleza.” ¡Y este apodo es difícil de refutar cuando uno toma en cuenta los nutrientes poderosos presentes en cada vaso!
